Bolivia, ubicada en el corazón de Sudamérica, cuenta con 8 millones de habitantes y es el país más pobre de la región. Actualmente, se estima que existen 900 mil niños, en situación de alto riesgo, que viven, trabajan y duermen en las calles. La mayo
ría de los niños y niñas que viven en la calle proviene de hogares donde existe mucha violencia familiar, gritos, peleas y golpes, según el Diagnóstico Situacional y Participativo de Niños, Niñas y Adolescentes y Jóvenes que Viven en la calle.En la calle muchos de estos niños trabajan de 12 a 16 horas diarias, en trabajos informales como lustrabotas, voceadores, vendedores de dulces y lava-autos, percibiendo un ingreso de aproximadamente 1 $US (dólar) por día.
Otra constante que sobresale es la falta de afecto y comprensión entre padres e hijos que frecuentemente se traduce en maltratos. Los padres de familia no aceptan que los niños son personas y, por tanto, sujetos de derechos.
Los menos favorecidos se ven obligados a mendigar y a robar como forma de sobre vivencia.
El grupo más vulnerable lo constituyen las niñas y adolescentes quienes sufren discriminación y maltrato, estando expuestas a la violencia que ejerce la calle, tanto por la sociedad civil como por los organismos policiales, violando permanentemente sus derechos.

Muchas de ellas, son madres a muy temprana edad, obligándolas a asumir responsabilidades para las cuales no están preparadas.
Sus bebés forman parte de una nueva generación destinada a vivir en las calles sin derecho a otra oportunidad.
Viven en condiciones de extrema pobreza, sin acceso a alimentación, educación, y sus condiciones de salud son precarias y vulnerables a diferentes enfermedades.
Forman grupos por afinidad, que reemplazan a su familia y se constituyen en unidades de subsistencia y pertenencia.
Para sobrevivir, estos grupos tienen costumbres, jerga, códigos, valores y reglas de juego.
El alcoho
lismo es otro factor para que los niños opten por la calle, pese a los bajos recursos que disponen sus progenitores. Las entidades impulsoras y responsables del diagnóstico sostienen que los niños, niñas, adolescentes y jóvenes "provienen de familias que si bien el consumo de alcohol (chicha) no se da a diario, si ha sido frecuente y además está relacionado directamente con la violencia". Asimismo, la presencia de entornos familiares adversos y vulnerables, generalmente representa para los niños experiencias de maltrato familiar, entendido como todo acto la integridad física, psicológica, emocional y contra la integridad sexual de la persona, violentando a través de dichas situaciones sus derechos.
El objetivo de esta redacción no es dar a conocer la vida de estos niños que trabajan y duermen fueras de sus hogares o dar a entender que no hay organizaciones ni ayuda para los niños de la calle. Sino evit
ar y disminuir el abandono de estos niños.
ar y disminuir el abandono de estos niños. Por tanto el objetivo principal es civilizar a los padres en los cuidados de sus hijos orientando a la familia que se encuentra sumergida en la pobreza, a planificar la cantidad de niños que quieran tener, pero que puedan mantenerlos, cumpliendo sus deberes como padres dándoles educación, alimentación, vestimenta y sobre todo un techo donde puedan dormir.
2 comentarios:
Hola.
Tu blog es muy bonito; habla de temas interesantes.Te dejo mi correo para q me agreges lavid-36@hotmail.com
como dice Floricienta... Los niños no mueren se nos van al cielo ejejej hay que ser responsables si desidimos tener hijos.
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